¿Te suena?
Pasaron años desde la pérdida y todavía no retomas tu vida.
Ganas dinero y lo pierdes, una y otra vez.
Empiezas una relación y repites lo que hacías en la anterior.
Abriste un negocio nuevo y decides con el miedo de la última quiebra.
No siempre murió alguien. A veces se acabó un negocio, un matrimonio, un país o una versión de ti. También es duelo. Y mientras no lo trates como tal, va a seguir decidiendo por ti.
Lo que se entierra
No entierras lo que perdiste. Entierras a quien fuiste mientras lo cargabas.
La vergüenza. La culpa. El miedo a que se repita. La idea de que no mereces lo que estás empezando. Esa parte de ti es la que se entierra.
Lo que perdiste se queda contigo. Aprendes a cargarlo sin que decida por ti.
Para empezar no hace falta sentirte con ganas.
Hace 3 meses no pensaba que volvería a hacer estos eventos. No puedo creer que en menos de un año ya estoy otra vez haciendo lo que me gusta. Sin ti no solo no estaría aquí, sino que habría botado lo que me quedaba. El dolor sigue siendo infinito, y hago todo más lento, pero lo hago y ahora sé que puedo. Y cuando no podía, tú estabas ahí.
Marta
Volvió a producir sus eventos
Tres meses, solo tú y yo. Para una pérdida reciente, o para lo que solo vas a decir en privado.
La Última Palabra 1:1
$1,800 ($5,400)
al mes · 3 meses
Tres meses para dejar de vivir como esa persona. Con un grupo entero que quiere verte del otro lado, y una práctica para todos los días.
La Última Palabra
$2,100
o tres cuotas de $750
Tres días en vivo para enterrar a quien eras antes de empezar lo nuevo. En grupo, porque un funeral sin gente no es funeral.
El Rito
$47
Tres puertas. Entra por la que te toca.
POR DÓNDE EMPEZAR

¿QUIÉN SOY?
Llegué a este trabajo por el camino que nadie elige.
En 2015 perdí a mi esposa. Nuestra hija acababa de cumplir dos años. En un año desarmé lo que me había tomado diez construir: una empresa millonaria, un apartamento en Brooklyn, amistades que eran como familia.
Perdí a mi esposa y después me perdí a mí. Dos duelos, y solo uno tenía nombre. Me tomó años salir del hueco que cavé yo mismo.
Me formé como coach de duelo, doula de final de vida y guía de acompañamiento psicodélico. No soy terapeuta ni médico, y parte de mi trabajo es decirte cuando lo que necesitas es uno de ellos.
Preguntas frecuentes






























